
Ingredientes:
Elaboración:
En primer lugar se desala el bacalao. Seguidamente en una cazuela de barro de boca ancha con abundante aceite "frío" se añaden los ajos cortados en rodajas finas y se dejan dorar. Cuando los ajos estén bien dorados se retiran del fuego y se reservan a un lado.
En el mismo aceite, se colocan los trozos de bacalao con la piel hacia el fondo de la cazuela y se dejan cocer durante 15 minutos. Al tiempo, se retira y se reserva el aceite sobrante de la cocción, y se procede a mover la cazuela con movimientos constantes, circulares y de vaivén; mientras se va incorporando poco a poco el aceite de cocción que habíamos reservado; se sigue moviendo hasta obtener una salsa espesa y bien ligada.
Por último, se decora con los ajos y se sirve en la misma cazuela hirviendo o “pil-pileando".
Costumbres y curiosidades:
El bacalao seco fue la comida típica de cuaresma en el pueblo. Además, al tener una larga conservación, era el pescado más común en las mesas de Castilla y León.